Trastornos del habla


Lic. Silvana Elena Varela Barros
M.N. Nº6649
Licenciada en Fonoaudiología (UBA)
con orientación Neurolingüística.

 
Trastornos del habla
 
Trastornos del lenguaje
 
Trastornos de la comunicación
 
Trastornos de aprendizaje
 
Trastornos de la voz
 
 
Enfoque terapéutico
 
¿Cuándo realizar una consulta?
 
Pautas Madurativas

 

1. Dislalias orgánicas:

Es una alteración del habla producto de anomalías estructurales en los órganos articulatorios. De acuerdo a qué zona del aparato bucofonador esté alterada será la dificultad para producir un fonema. Por ejemplo en los niños con FNLAP (Fisura nasolabioalveolopalatina), si la fisura es labial, se afectarán todos los fonemas labiales y las vocales; ó si un niño presenta frenillo lingual corto, se afectarán los fonemas ápico-dentales, etc.

El  tratamiento es junto al ORL y al ortodoncista.

2. Dislalias audiógenas:

Los problemas de articulación son producidos por deficiencias auditivas, ya que el niño no puede reconocer de manera adecuada sonidos semejantes. La gravedad de la dislalia estará en relación al grado de hipoacusia y entre las medidas a tomar se encuentra el uso de prótesis auditivas y la intervención fonoaudiológica y pedagógica para desarrollar la discriminación auditiva, enseñar la articulación de fonemas ausentes, la lectura labial, etc.

3. Dislalias funcionales/ trastornos fonéticos/articulatorios:

Es un trastorno funcional en la emisión de uno o más fonemas en ausencia de anomalías estructurales o déficit auditivo. Es la dificultad en la articulación de uno ó más fonemas (sonidos). La adquisición de los fonemas sigue un orden determinado por la edad del niño. La última de las adquisiciones corresponde a la /r/, /rr/ y grupos consonánticos. La dislalia más frecuente, por ser el fonema más difícil del repertorio articulatorio, es el rotacismo. En teoría los niños de 5 años de edad ya no deberían presentar estas dificultades.

La dislalia funcional tiene carácter sistemático, constante. Siempre va a producir el mismo error, con la misma consonante, tanto en el lenguaje espontáneo como en la repetición de palabras. Ej. El ceceo (frecuentemente acompañado de deglución disfuncional), rotacismo, etc.

Sin tratamiento la dislalia puede persistir hasta la adultez. Con tratamiento, en general, el trastorno se supera muy bien y sin secuelas.  El tratamiento fonoaudiológico consiste en el logro del punto y modo articulatorio del fonema alterado, con ejercitación de praxias orolinguofaciales, luego producción del fonema aislado, en sílabas, en palabras, en frases y finalmente en el discurso hasta el logro de su automatización.

4. Trastornos fonológicos:

Esta patología no hace mucho que fue definida con este nombre. Se lo confunde frecuentemente con las dislalias funcionales, sin embargo tiene características diferentes y tratamiento diferente. Hace algunos años eran mal llamadas “dislalias múltiples”. El trastorno fonológico es una alteración en la forma de la palabra (deformación) y no en la articulación de un fonema. Se altera la palabra en su totalidad y no los sonidos que la componen. Los niños con esta patología se caracterizan por un habla ininteligible y poseen audición normal.
También la característica es que los errores son asistemáticos: el niño puede producir bien el fonema aisladamente o en una determinada palabra, mientras que en otra palabra o en el relato lo omite o lo sustituye por otro fonema.
Subyace a esto un fenómeno que sí es constante que es la presencia de los “procesos fonológicos de simplificación” (PFS). Estos PFS se producen en el desarrollo normal del lenguaje hasta los 4 años y medio, más allá de esa edad no corresponde que persistan y pasan a denominarse “trastornos fonológicos”. Los PFS pueden ser, entre otros:

  • Sustituciones (tapo x sapo)
  • Omisiones
      • De sílabas (calera x escalera)
      • De fonemas (baco x barco)
  • Asimilaciones: el niño asemeja un fonema de la palabra a otro que está en la misma palabra   (papato x zapato)

Es frecuente que los trastornos fonológicos estén acompañados de una alteración sintáctico-gramatical y presenten fallas en la discriminación auditiva.
En el tratamiento fonoaudiológico se trabajará la discriminación auditiva. Se apela al trabajo de oposiciones de palabras similares (contrastes fonológicos). Por ejemplo, /casa-taza/. El niño con trastorno fonológico dirá “taza” para referirse a casa y a taza. Y también se estimulará la conciencia fonológica.
El tratamiento es arduo y largo pero tienen buen pronóstico si éste es adecuado.

5. Disartria:

Es un trastorno en la pronunciación que se debe a lesión en el sistema periférico (nervios o músculos) o vía central (núcleos nerviosos) que afectan el patrón articulatorio. La etiología debe buscarse en las posibles causas capaces de dañar el sistema nervioso, como puede ser un trauma cráneo-cervical, un tumor del cerebro o cerebelo y enfermedades infecciosas o degenerativas el sistema nervioso.
Es la disfunción del movimiento de las estructuras que intervienen en la producción final de los fonemas. La disartria es frecuente en la parálisis cerebral. Los niños con PC presentan dificultad para producir sonidos porque no pueden realizar correctamente los movimientos que necesitan para producirlos. Entre los síntomas destaca: Emisiones más automáticas, voz forzada, disfónica, respiración irregular y poco coordinada, articulación defectuosa, ritmo lento, dificultades con el tono y volumen del habla. El paciente afectado por disartria puede producir sonidos inexistentes en su lengua habitual. Además de los problemas fonatorios, el niño con disartria presenta dificultades para mover los músculos bucales en otros tipos de actividades, como masticar o deglutir. El caso extremo es la anartria, en la cual el niño no puede emitir correctamente ningún fonema.
El trastorno del habla suele acompañarse de alteración en la fonación, en la respiración, en la resonancia y en la prosodia.
Pronóstico: depende de la permanencia o no de la causa de la disartria. Por lo general es permanente.
En el diagnóstico y rehabilitación debe participar un equipo multidisciplinario compuesto, al menos, por: neurólogo, fisioterapeuta, fonoaudiólogo, kinesiólogo.
Tratamiento fonoaudiológico: Lentificar el habla y ayudarlo a su integración social. En casos muy comprometidos se emplearán métodos alternativos/aumentativos de comunicación. También trabajamos estimulando el patrón deglutorio y respiratorio.


6. Disfluencia en niños:

Es frecuente. Dificultad que interrumpe la fluidez normal del habla. Habla entrecortada con esfuerzo.
Características: Dependiendo de la severidad del cuadro podrán aparecer: repeticiones de frases, palabras, sílabas, sonidos, prolongaciones de sonido, bloqueos, todos acompañados por tensión en la producción que se puede escuchar o ver en cualquier parte del cuerpo (cierre de ojos, desviación de la mirada, pestañeos, temblor en labios, en mandíbula, chasquidos, espasmos diafragmáticos, etc).
Se presenta entre los 2 y los 5 años de edad en forma gradual o repentina. También es común que se manifieste cíclicamente.
La evaluación determinará si se trata de una disfluencia típica (interrupciones sin tensión propias del desarrollo) ó atípica (con tensión e incomodidad para hablar).
Causa: no emocional. Disfunción neurológica (Interferencia interhemisférica).
Tratamiento: será diferente de acuerdo a la edad del niño. Se caracterizará fundamentalmente por enseñar a suavizar la emisión reduciendo el esfuerzo, que hable cómodo, etc.
Pronóstico: depende de la edad y del tiempo de instalación de la Disfluencia.

 

Inicio Bienvenida Currículum Trastornos Galería de Imágenes Contacto

Copyright Silvana Varela Barros © 2013